Síntomas
- Pérdida permanente y rápida de peso que alcanza un IMC de
17 o menor.
- Fuerte secretismo y alta actividad en solitario,
aislamiento social y familiar.
- Perfeccionismo y auto-disciplina extremos.
- Hiperactividad, bradicardia y baja presión arterial.
- Amenorrea.
- Falta de deseo sexual o comportamiento sexual excesivo e
inapropiado para sus circunstancias.
- Desarrollo físico tardío en adolescentes y aparente
regresión en adultos.
- Desarrollo mental y sexual precoz en adolescentes, con una
actitud desafiante.
- Piel seca con tono cobrizo y lanugo.
- Intolerancia al frío, mareos, estreñimiento, alteraciones
intestinales, edemas e inflamación en algunas partes del cuerpo.
- Musculatura dura, fibrosa, plana y fina, con gran
flexibilidad.
- Marcas, excoriaciones, hematomas y cicatrices en muñecas,
tobillos, cuello y boca. Signos de maltrato físico como cardenales, hematomas,
heridas o inflamación
- Historial de anorexia, bulimia, ortorexia, auto-lesión,
trastornos de la afectividad y personalidad como el esquizotípico, paranoide,
límite y el dependiente.
- Desaparición repentina de algunos o todos los síntomas del
trastorno precedente como: ansiedad, angustia, percepción de sobrepeso,
inestabilidad emocional, auto-lesiones, depresión, vómito inducido, conductas
alimentarias extrañas, falta de autoestima y comportamiento problemático o
destructivo.
Causas
- Combinación de influencias genéticas, neuroendocrinas,
fisiológicas y psicosociales.
- Dentro de las psicosociales, podemos encontrar: influencia
de la televisión occidental, educación excesivamente individualista y orientada
al éxito y familias disfuncionales, demasiado rígidas o regresivas en el sexo.
Quienes padecen sadorexia son generalmente personas con baja
autoestima, deprimidas, con algún problema familiar, social u emocional que las
ha conducido a esta enfermedad buscando una salida.
Son personas que pertenecen al grupo más extremo de las
anoréxicas, denominadas “Anas”, que engloba a quienes no tienen conciencia de
la gravedad de sus actos y pueden llegar a límites insospechados, incluso al
suicidio, si no se aceptan como son.
Dependiendo de cuán involucradas estén con la enfermedad, las
personas con Sadorexia encajan en alguna de las siguientes tipologías: las
novatas, se reconocen como “wanabe”; las que rinden culto a la delgadez extrema
son “porcelanas” y finalmente las “extreme” , son aquellas que hacen cualquier
cosa para bajar de peso, incluyendo las autolesiones.
Es importante que tengamos en cuenta la existencia de este
trastorno, ya que están aumentando los casos de personas que se maltratan
físicamente para desviar la atención del hambre y así evitar comer para
mantenerse delgados. Como en todo trastorno alimenticio, la sadorexia requiere
de un tratamiento psicológico para hacer que esas personas dejen de maltratarse
a sí mismas y vuelvan a dotar a su cuerpo de los nutrientes necesarios para
poder vivir adecuadamente.
-carlos baruc toledano hernadez
-carlos baruc toledano hernadez
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